La pieza reflexiona sobre la representación y por tanto el papel del arte, en concreto de los pintores orientalistas españoles (en particular M. Fortuny), en la creación y reproducción de los estereotipos sobre la alteridad mora. Para ello se sirve de la dislocación que origina el diálogo inverso entre el texto del neón y las imágenes que le circundan.
Mientras en el neón leemos una frase de F. Fanon: “Los pies del colonizador no se muestran nunca descalzos”; las imágenes circundantes muestran escenas de dibujos y grabados de Mariano Fortuny, donde el colonizado si se muestra siempre sus pies descalzos.
La superioridad moral y civilizatoria del colonizador debe cubrir todos los ámbitos, incluyendo así la vestimenta como parte fundamental, puesto que posibilita el reconocimiento inmediato de a alteridad.
Esta obra se realizada para la exposición individual «Arquitecturas sentimentales», en el Museo de Reus, donde se expuso en diálogo con los grabados originales de Fortuny.