Soc un ojecte de la teva fantasia
Soy un objeto de tu fantasía
El orientalismo, tal como lo conceptualizó Edward Said, se sustenta en un pensamiento binario que opone radicalmente Occidente y Oriente. Lejos de ser una representación neutra, funciona como una proyección de la fantasía occidental orientada a producir y reproducir un conocimiento sesgado sobre la alteridad, al servicio de la dominación política, económica y cultural.
Siguiendo las dinámicas imperialistas de las potencias europeas y tras la pérdida de sus últimas colonias de ultramar, España volcó su ambición expansionista hacia el norte de África. Para legitimar y recabar apoyo en estas campañas militares, se intensificó la difusión de una imagen profundamente negativa de «el moro», rescatando y actualizando todos los mitos denigrantes de épocas anteriores.
La producción visual y cultural se multiplicó exponencialmente, consolidando arquetipos muy marcados. El moro es repetidamente retratado como un ser irracional, violento, fanático, traidor, lascivo, con una sexualidad exagerada y tendencias homosexuales. La mora es representada desde la sumisión y la hipersexualización, multiplicando el estereotipo fetichista del harén.
En definitiva, la imagen / representación que vemos en el cuadro se revela como un producto puro de la fantasía occidental. Una creación firmada por Francesc Masriera, autor perteneciente al grupo de pintores orientalistas que jamás llegaron a pisar Oriente.











































































